La Factura electrónica con la administración pública, seis meses después

Factura Electrónica España

La factura electrónica es obligatoria para el Sector Público español y sus proveedores desde el pasado 15 de enero. Sin embargo, todavía queda un largo camino por recorrer para que este nuevo sistema permita obtener a sus usuarios todas las ventajas que tiene. Y es que, seis meses después de su puesta en marcha, continúan detectándose algunos errores técnicos en las administraciones que dificultan la emisión y la recepción de las facturas.

A mitad de abril, aun había multitud de entidades de todos los niveles de la Administración que no estaban operativas. Entre ellas, algunas tan relevantes como el Banco de España, el ICEX, el Congreso de los Diputados o el Senado. Según AMETIC, 73 organismos pedían expresamente que las facturas se enviran en papel. Además, 1307 entidades demandaban que se accediese a su web a mecanizar la factura. Un problema que debería resolverse cuanto antes poniendo un plazo límite a este incumplimiento.

Más allá de la falta de preparación de los organismos públicos, la Factura Electrónica (Facturae) tiene que abordar otros aspectos que permitan optimizar el proceso al máximo. Podemos resumirlos en los siguientes puntos:

  • Habilitar un registro actualizado de puntos de entrada. Actualmente, cada entidad tiene la posibilidad de desarrollar su propio punto. De hecho, ya se han detectado más de 79. No obstante, no existe ningún censo en el que poder conocerlos todos.
  • Homogeneizar el tratamiento de adjuntos, puesto que en estos momentos cada comunidad autónoma elige la alternativa que considera oportuna (incorporados en el xml, envío síncrono, limitaciones de tamaño, etc.). Esto dificulta las operaciones.
  • Solucionar las confusiones de la limitación de los 5000 euros. La normativa indica que las facturas con un importe menor a esta cantidad podrán enviarse en papel si así lo indica expresamente la Administración correspondiente. Sin embargo, tampoco hay un registro en el que se detalle qué comunidades se han adherido a esta posibilidad.
  • Informar correctamente de los códigos DIR3. A la hora de enviar la factura, muchos proveedores se han encontrado con que desconocían el código que identifica a la administración receptora del documento. En otros casos, el problema es que se ha utilizado el mismo código para identificar a más de una entidad.
  • Devolver los estados de la factura. Una de las principales ventajas de la factura electrónica es que permite conocer a los proveedores el estado en que se encuentra el documento. Sin embargo, hay entidades que todavía no informan de ello. En este sentido, también sería conveniente unificar el tipo de estado que se devuelve.

La Factura Electrónica permite agilizar los procedimientos, mejorar los tiempos de cobro y aumentar el ahorro económico, tanto en el Sector Público, como en el privado. Por eso, es fundamental solucionar cuanto antes los problemas técnicos que se han detectado y empezar a aprovechar al máximo este salto tecnológico.