Electronic invoicing law approved in Spain

On 27th of December, Congress gave the go-ahead to the law promoting electronic invoicing and creation of the accounting record for invoices in the Public Sector. The changes set forth in this initiative have already begun to take effect for the Administration which, as of 1 January, must have an accounting record of invoices, whose managers must submit the information on invoices received to the Tax Authority. The aim of this measure is to achieve a more immediate knowledge of the economic reality, in order to draw up budgets in line with it.

Under the new law, the so-called “Facturae” will become mandatory within a one-year period (as of January 15, 2015) for invoices whose value exceeds EUR 5000. Suppliers and service providers must submit their invoices and carry out all their transactions with the accounts departments of the Administrations electronically, so that a record is kept of the delivery date. This will meanfewer late payments, because if the 30-day maximum payment period laid down by Brussels is exceeded, the Public Sector must pay the corresponding interests to the supplier.

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Se aprueba la ley de facturación electrónica en España

El pasado 27 de diciembre se aprobó en el Congreso la ley de impulso de la factura electrónica y creación del registro contable de facturas en el Sector Público. Los cambios de esta iniciativa ya han comenzado para la Administración que, desde el día 1 de enero, debe disponer de un registro contable de comprobantes, cuyos encargados remiten a la Agencia Tributaria la información sobre las facturas recibidas. El objetivo de esta medida es lograr un conocimiento más inmediato de la realidad patrimonial, que permita establecer unos presupuestos ajustados a ella.

Con la nueva ley, la llamada “Facturae” pasará a ser obligatoria en un período de un año (a partir del 15 de enero de 2015) para todos aquellos comprobantes con un coste superior a 5000 euros. Los proveedores deberán presentar y tramitar electrónicamente sus facturas en el registro contable de las Administraciones, de modo que quedará constancia de la fecha de entrega. Esto implicará una reducción de la morosidad ya que, de superarse los 30 días de plazo de pago máximo que establece Bruselas, el Sector Público deberá aportar los intereses correspondientes al proveedor.

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